Guardar contenido da la sensación de estar aprendiendo. No lo es. Lo que tenés no es falta de información, es falta de un lugar donde esa información se convierta en algo hecho.
Lo que vas a montar son dos piezas. Un notebook, que es una base de conocimiento cerrada donde metés todo lo que venís guardando. Y una gema, que es un asistente configurado con una instrucción que lo obliga a no resumirte nada y a llevarte hasta un entregable.
La diferencia con pedirle un resumen a cualquier chat de IA es simple: esto no te explica, te pregunta. Y no inventa, porque solo puede usar lo que vos cargaste.
Lo primero es lo que nadie te dice, y es lo que hace que la mayoría abandone en el paso dos. No todo lo que guardaste se puede cargar. Revisá esto antes de abrir nada.
Con los reels que no se pueden cargar hay una sola salida honesta: los mirás una vez más y escribís tres líneas con la idea principal en un documento. Ese documento sí entra. Es trabajo manual, pero es media hora una sola vez, y te obliga a descartar el 70% que en realidad no te servía.
Todo esto funciona con cuenta gratuita de Google. El plan gratis permite unas 50 fuentes por notebook, que para empezar sobra. Los planes de pago suben ese límite a varios cientos y aumentan las consultas diarias. Empezá gratis y ya vas a ver si te queda corto.
Si tu cuenta no te deja adjuntar el notebook a la gema, no hace falta la gema. Los notebooks tienen su propio campo de instrucciones personalizadas. Pegá ahí el mismo texto y funciona igual, con la ventaja de que son tres pasos en vez de cuatro. La única diferencia práctica es que la gema podés reusarla con otros notebooks distintos.
Este es el texto completo. Va tal cual, sin editar. Cada bloque cumple una función: el menú te muestra qué podés hacer con lo que cargaste, el brief te saca la información mínima, la bifurcación te obliga a decidir en vez de aceptar lo primero que salga, y el entregable llega sin adornos.
Un ejemplo real. Supongamos que cargaste seis videos de YouTube sobre contenido corto y dos PDFs de copywriting. Esto es lo que pasa cuando abrís la conversación.
Si te tira el entregable directo sin darte las opciones de la Fase 3, agregá al final del bloque de la FASE 4 esta línea: "No produzcas nada hasta que yo confirme las decisiones de la Fase 3."
Pasa cuando cargaste fuentes de temas muy distintos en el mismo notebook. La solución no es tocar la instrucción, es partir el notebook en dos. Un notebook por tipo de resultado.
Preguntale directamente: "¿de qué fuente sacaste eso?" Si no puede citarla, sabés que se salió. Es la ventaja de tener una base cerrada, que la mentira se detecta en una pregunta.
Si cargaste cuarenta tutoriales que dicen lo mismo, el copiloto te va a devolver lo mismo cuarenta veces. La calidad del resultado no supera la calidad de lo que guardaste. Cargá diez fuentes buenas antes que cien mediocres.
El material ya lo tenías. Faltaba la instrucción.
Esto es una de las cosas que enseñamos en el curso: no herramientas sueltas, sino sistemas que hacen que las herramientas sirvan para algo. Si querés ver cómo se aplica esto a tu trabajo concreto, dejanos tu email.